Los juguetes con corazón son más caros, de Juan Manuel Padilla

LOS JUGUETES CON CORAZÓN SON MÁS CAROS

Con ustedes, el tercer clasificado en la categoría de Poesía de este 2º Premio Literario FusionArte. Una fantástica obra de Juan Manuel Padilla, que repite podio. ¡Enhorabuena! ¡Disfrutad de la obra!


Escribo cosas muy chulas en una libreta

pero cuando llego a las esquinas

las palabras se precipitan.


Hace frío en el parque

y no me deja pensar.

Cuando entro en calor

entonces pienso...

¿por qué los juguetes

con corazón son más caros?


Todavía no quiero morir,

solo permito ser herido.

Atrás dejé un camposanto

con flores de media muerte.


Ya me sangra la lengua

de tanto mordérmela.

Ahora hablaré

la lengua de los inquietantes.


Una noche de luna efímera

viví un enigma policíaco.

Aun buscan mi cara

de aquella noche.


Hay un mimo

en el paseo de los mimos.

Solo habla cuando

es él mismo.


Estuve paseando

por los alrededores

de mi vida.

No te vi.

Pedí un taxi

que me llevara

a tu distancia.


Una noche

tuve una pesadilla.

Quedé con personas,

y aparecieron personajes vip.

Mi habitación

está desordenada.

Tendré que llamar

a las fuerzas del orden.


Sabes mi amor

que soy despistado

pero yo sé

que nuestro último beso

cayó en miércoles.


Hay tiros en

la Ciudad Del Payaso.

La música empezó con sonidos

y acabó con ruidos.


Medito si hacer buena poesía.

No quisiera que mis letras

fueran comercio

cuando ya no esté aquí.


Una ley se está escribiendo

con faltas de ortografía.

Hecha la trampa.

Hecha la ley.


En una trampa de conejos

cayeron unos dragones

que no sabían

cuál era el concepto

de trampa.


Un entramado de religiosos

dijo "amén" con la boca llena;

supuraban de sus heridas

pus de color incierto.


Bebo agua mineral

embotellada con etiqueta

de gran corporación.

Ha enviudado pronto su sabor.


Hay un olvidado pueblo

en una tierra de antigua gloria.

Hacia allí llega una carretera

de viajes atrasados.

Cogí sin permiso el murciélago

de un paisaje triste.

Ahora vive de sangre

en un lugar tropical.


Cuando estoy contigo

nunca miro el reloj.

Los dos ya sabemos

que nos amamos

en horario comercial.


Hice una estatua humana

con mis manos de arcilla.

Le di un buen nombre

y salidas para escapar.


En un campo de arándanos

viví toda una tarde.

Aplasté los silencios

que vendrían de noche.


Sabes que no te copiaría el verbo

ni tampoco el verso

pero déjame que

te copie la sonrisa.


Tengo marcas en la piel

hechas de filo hiriente.

Me miro al espejo

y acepto mis ojos vacíos.


Una mañana caníbal

me desperté vegetariano

con mucha hambre de dietas

que me comieran.


He alertado a la policía.

Hay en la ventana de mi casa

un cuervo recién pintado de negro.


Me vestí de sepulturero

y me llevé la frase

"hay un cielo estrellado"

al cementerio de las ideas.


Cuando salgo a pasear

me corto en calles de vidrio.

Dejo mi ADN prestado

a otros que pasean.

Sudoroso y con olor viciado

guardo palabras secretas

en los bolsillos.

Bolsillos con agujeros

que se comunican.


Vivo con una mujer soñada,

y con un perro imaginado.

Soy fugitivo

de un amor sugerido.


En una boca de metro

conocí a un hombre

prisionero de un

viaje repetido.


Llevo un parche en el ojo

que me recuerda que

soy pirata de tebeo,

con el otro yo te veo.


Sentado en una silla de

madera vencida

espero el retorno de la risa.


Si no me inspiro

distingo cada

matiz del silencio.

Cuando ya me inspiro

puedo ser donante de versos.


En un callejón de vida no vivida

me encontré con una mujer

mendigando amistad,

y con un hombre pidiendo amor.


Llevo un estampado

de flores regadas

en una camisa que cubre

mi buena planta.


Una sombra con ojos amarillos

me habló con modales disculpados;

quería pedir la mano

de mi sombra manca.

En el cabaret de la noche siete

actuó un mendigo

fiel a la pobreza.

Solo cobraba en carne

de cabaretera.


Hay una calavera

en la puerta del camerino.

Tiene una mirada siniestra

de quita y pon.


Esta noche la pasaré

en un refugio

con lecturas de horror,

y paseos entre dos mundos.


Tengo una escopeta

en blanco y negro

con retroceso

a los años 40.


Nuestras citas

se cubren de silencios

que se interrumpen

con un adiós.


La escritura me salvó

de ser delincuente habitual,

y ahora me he convertido

en este escritor habitual.


Estoy apagado, oscurecido.

Quiero verte

con luz de amanecer.


La mujer del teatro

aireaba imágenes

en su abanico, y aunque

yo iba armado

su sonrisa me desarmó.


El doctor fue considerado

y me dijo que guardase cama

aunque se le olvidó

decirme con quién.


Te contraté por una sola noche.

Tu cuerpo lo pude comprar.

Por tu amor pedías demasiado.

En la colina de las vírgenes

brilla una mañana simpar.

Se celebra con buen sol

la llegada de una vida.


Abrazados en

nuestro microclima

a nuestros besos

les acompaña

nuestra lluvia.


Me han sorprendido,

y apresuradamente

voy cavando mis mentiras

en una fosa mientras

mi verdad está en una subasta.


Anoche bebí

en botellas rotas.

Mis labios sangraban

licor de vampiros.


Los niños ricos jugaban

a ser pobres y hacían

partidas con excrementos

de pájaro bonito.


Las palabras se las

llevó el viento

y aparecieron en casa

de un charlatán.


Quiero que me quieras

por ser poeta en activo

y no por mi dinero

pues es solo decorativo.


Me levanto antes que temprano.

En una mañana entreabierta

introduje mi mano curiosa

y saqué a rastras un sol perezoso.


Hay una araña

en la lámpara de araña

y una cucaracha

en la cuchara.

Una moto con

manillar de locura

hizo surcos de acero

en una carretera plegable.


Tengo el corazón

cubierto de chapa.

Si alguien lo quiere

tendrá que llamar antes.


El año que puse

el calendario al revés

el verano se cayó al suelo.


Hay un misterioso ser

con pliegues entre los dedos

y alas de medianoche.

Pagó un pasaje a la inmortalidad.


Es hora de irse a dormir.

Recojo todas las cosas,

apago mi imaginación

y cierro la noche.